domingo, 23 de septiembre de 2007

Las derrotas... para aprender


Primera derrota. Pero hay que ser optimistas, mirar el vaso siempre medio lleno, que una derrota ayude a reforzar errores y a subir la moral. Los héroes también cayeron, porque en las derrotas se demuestra esa parte de humano, que no todo el mundo ve al futbolista más allá de su elástica.
Las derrotas son las faltas de ortografía de la vida futbolística. Cuantas más tengas, más puntos te quitan, pero eso sí al final aprendes que la m va delante de la p, y dibujando otro sistema al final la pieza que no encajaba te ayuda a no suspender, y por lo tanto a no repetir curso. Siempre me decían que en la vida hay que ir despacito y con buena letra, que no por mucho correr se llega más temprano y que comiendo olivas no te atrotines, que de una en una y tirando el hueso para coger otra. La vida es eso, disfrutar. Y el fútbol con esfuerzo y sacrificio, el esférico te brinda jornadas de alegría.
Siempre hay una primera vez, que sirve para perfeccionar nuestra actitud, para ser fuertes, que las derrotas no pasen factura y que sean ahora, que después, entrada la temporada es difícil apañar lo que se va rompiendo. Ahora toca olvidar, mantener la cabeza bien alta y echar a correr para comerse el mundo, porque vosotros sí que lo valéis...Que la afición vuelva a sentir a ese equipo, a esos colores, que cuando nos están se diluyen en las gotas de lluvia. Es cierto, no es la segunda B, ni es el Barça B el rival, pero sí que está en juego un viejo conocido: el C. D. Eldense. Que el corazón, ese maravilloso instrumento inventado por el Supremo Creador (como diría en su libro Karen Essex), no decaiga...

miércoles, 19 de septiembre de 2007

PICHICAMINOS

Es probablemente el número de dorsal al que más temen los jugadores. Dicen algunos que es de gran responsabilidad portarlo a la espalda, por eso también aseveran los entendidos que siempre ha sido llevado por grandes cracks como Maradona, a quien Dios le prestó la mano para guiarlo a meter el gol más famoso de la historia.

Pero eso “hombres 10” no solo existen en esa vida irreal, donde los jugadores son motivados por grandes cantidades de pasta, también hay “chicos 10” en las categorías más guerreras, donde un error puede hacerles pagar su dorsal.

En el Depor todos los jugadores están demostrando que son luchadores y figuras, para eso se trasladaron en su día a Elda desde diferentes puntos de la geografía española. Pero, últimamente él está dando que hablar. Es rápido por la banda, por lo que bien se le podría comparar al mismísimo correcaminos y además es pícaro como él. Cualquiera de sus movimientos puede despistar a ese coyote que actúa en el bando contrario. Se mueve con desparpajo, ¿quién lo diría? Porque con los micros se niega a sacar ese arte con el que deleita cuando habla. Sí señores, tiene acento de ese que hace gracia a todo el que lo escucha, pero también le marca un acentillo a cada jugada que dibuja por la banda y con la que arremete al área cada vez que la pisan sus botas.

Quizás, algunos andéis despistados, pero mirarlo bien, sí, es el 10, y bien que se lo merece porque por ahora está siendo un chico sobresaliente. Que sí... que es Pichi... que lleva el 10 y que tiene un descaro... Lo cierto es que ya en el Renacimiento parece que Leonardo da Vinci esperaba que un día la afición eldense pudiera ver aquello que él ya decía: “Donde el alma no trabaja junto con las botas (manos), ahí, no hay arte"

sábado, 15 de septiembre de 2007

Vivir como un hombre...

Dijo en su día Katherine Hepburn que había "decidido vivir como un hombre..." No hace falta a veces decidir vivir como ellos, porque en ocasiones son ellos los que te hacen sentir así. Desgraciadamente en ocasiones nos enamoramos de uno de nuestros amigos, ya van.... he perdido la cuenta de las veces que me he encaprichado de uno de los chicos que más cerca he tenido y al que he conocido. Y digo desgraciadamente porque aun siendo una chica muy coqueta, ellos te hacen sentir como un amigo más, en vez de como una amiga que es lo que eres. Nunca te dicen "¡qué guapa estás!", por poner un ejemplo, sino "¿qué te pareció el resultado de ayer entre el Real Madrid y el Almería?" Y yo que soy una forofa del buen deporte rey me paro a pensar y me pregunto: "¿Por qué mierda tuve que decir un día cuando lo conocí que me gustaba el fútbol y entendía de ello?" Sí, señores, me lo pregunto, sí.
Cuanto más quieres parecer la chica más guapa para él, él menos te hace caso. Pero eso sí, mirando la parte positiva te deja ver como es el mundo de un tio... risas, cachondeo, un poco de vacile de cara a la canasta y mucha agresividad con un balón en los pies. Al menos fuiste su pareja de baile... aunque fuera en una cancha.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Cuando sientes que...


Cuando te sientas solo, piensa en que hay un lugar en el que imaginar que eres feliz, piensa que el mejor amigo es el que tu puedes dibujar y que tus sentimientos al final fluirán.

Cuando sientes que nadie está ahí, piensas en un bosque, buscas la salida y no la encuentras, y llegas a un río caudaloso, cuyas orillas están compuestas por amplias y rebaladizas rocas, y deseas cruzarlo, pero no puedes, y respiras. Miras a tu alrededor y recuerdas que quizás no sea la mejor solución, pero de perdidos al rio como suelen decir. Te lanzas al agua, y la corriente te arrastra, sientes el frescor del agua, sientes tu cuerpo mojado, la vida no te sonríe... asi que te dejas llevar. Cierras los ojos y comienzas a soñar, cuando despiertas estás al lado de un gran árbol que tiene dibujado un gracioso y sonriente muñeco. ¡Ese muñeco lo habías pintado de pequeña junto a tu mejor amiga! Él te ha ayudado a salir, a pesar de que tú también le abandonaste, no tiene rencor. Él te mostrará la salida, él te hará ser feliz...

sábado, 8 de septiembre de 2007

¿Quién dijo Miedo?

¿Cuántas veces hemos dicho aquello de... "tengo miedo"? Unas cuantas creo ¿no? En diversas situaciones nos hemos visto ante el sentimiento de incomodidad, de incertidumbre, de zozobra y hemos dicho "no, no lo hago, porque no puedo". Una vez, escuché en un anuncio de una conocida marca de ropa deportiva aquello de "IMPOSSIBLE IS NOTHING", un spot que decía que: "Algunos se escuchan a sí mismos, en lugar de escuchar lo que dicen los demás. No son fáciles de encontrar, pero cuando aparecen nos recuerdan que si te propones algo y aunque las críticas te hagan dudar, es bueno creer que no existe el no puedo, el no me atrevo o el imposible, nos recuerdan que esta bien creer que nada es imposible..." Y es cierto, en la vida hay que luchar en contra del miedo, hacer oidos sordos a lo que los demás pueden decir sobre nosotros, ¿es que ellos lo harían mejor? Pues adelante...




Esta tarde tengo una prueba más de fuego en mi vida. Hace cinco días me lo dijo Miguel: "Lorena el sábado..." y yo dije por favor que no llegue nunca el sábado, pero reitero que la vida es demasiado guay para dejarla estancada sin que las horas pasen sobre ella, por lo tanto dije "que sea lo que Dios quiera".
Esta semana me he dado cuenta de que en mi vida ha habido un cambio de actitud por encima de lo que mucha gente pueda pensar sobre mis sentimientos. No me preocupa nada de lo hecho en mi pasado, pero si me preocupa hacer las cosas bien en el futuro, vivir mi presente, saborear cada minuto que pasa por mi lado, y si hace falta sacar la "peineta" a todo aquel que pretenda hacerme daño.

Voy a seguir luchando por todo, por cada cosa que quiera conseguir, por cada cosa que merezca la pena sufrir en la batalla. Con 21 años he aprendido de las caidas del pasado y ahora al recordarlas me rio, bueno es que ya me rio de todo, hasta he aprendido a reirme conmigo misma.
Por eso, hoy cada error que cometa en Catarroja, no sería motivo de paranoia, será el principio de una sonrisa, de una subida hacía conseguir la "inexistente perfección".
Por eso no hay que tener miedo ni a los términos ni a las palabras...

jueves, 6 de septiembre de 2007

La mágia de una taza de té

A veces con mi té en la mano y mi pensamiento dentro de mi mente me siento en la terreza a contemplar a aquellos ojos brillantes que se aproximan a Elda por la autovía. A veces el flujo de luces es muy amplio y no te deja perder rastro de ellos, las miras y las miras a pesar de que algún sonido llamativo pretende hacerse hueco en tu mente.

Son las noches más bonitas, aquellas en que sentada en el suelo de la terraza o apoyada en la varandilla de ésta, sientes el frescor de la noche y la tenue luz de la Luna. Hueles la taza de té, aquella que trajiste a Elda desde Tullamore, un precioso y pequeño pueblo del centro de Eyre. Una taza especial, con unos colores que acompañan y unas formas que te envuelven más en la mágia de saborear un buen té. Y tú estás ahí, en la soledad del edificio, contemplando como el mundo se va parando a medida que van pasando las horas... Todo el mundo duerme. Y tú estás en tu balcón, más viva que nadie, con más ganas de disfrutar de esa tranquilidad que la vida te ofrece, y que la noche aguarda.

Hay sensaciones tan maravillosas en la vida, que a veces no nos damos cuenta que existen y que las sentimos, pero están y nos acompañan en muchos momentos, aunque solo hay que saber hallarlas. Son momentos únicos, que te hacen sentir única y te hacen vivir. En la vida hay cosas que no se pueden comprar con dinero, porque en esos instantes te sientes pagada por la vida.

Por eso cuando me siento axfisiada, cojo un cazo, hiervo agua, y lo pongo en mi bonita taza irlandesa con un sobrecito de té, le añado leche y le hago acompañarme a saborear la noche en la terraza de mi casa. Un balcón que esconde historias mágicas...

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Nadie como tú, todos como nadie

¡Qué bonitas las vacaciones en Finestrat! ¡Qué manera de disfrutar descansando! Sin fiestas nocturnas y con mucho sol. Y Finestrat, una cala preciosa, en la que cada noche la brisa la convertía en un sitio mágico, lleno de personas, quizás, interesantes de conocer.

Y allí estaba él. Un tio genial que llevaba la bandeja sin igual. Sus ojos eran dos gotas del mar que reinaba hasta la orilla de esa playa y su sonrisa, algo andaluza, deleitaba a las niñas, más bien adolescentes, que acudían día tras día a comer a su bar. Mi primera sensación hacia él fue de indiferencia, posiblemente por la ceguera que mi corazón trasportaba como si de vino estuviera "jarto", pero con los días me di cuenta de que era ese tipo de tio del que piensas: "madre mia como está el pequeño, y además mírale que salero tiene..." Y no le quieres mirar por si acaso el tio se da cuenta de que le lanzas rayitos ahí de... de... de algo, vamos. Y sin embargo, tú le miras en una actitud de decir a ver este chico que comportamiento tiene hacia mi, y ves que tu mamy te hace un gesto como diciendo "hija súbete un poco el escote, que con poco que se vea sobra", y ,lo subes con disimulo y él se ha percatado que te estás subiendo un poco el telón para dejar al descubierto solo alguna parte de tu cuerpo, porque se empieza poco a poco.

Y llega la noche que tienes que despedirte del tio que mejor a servido tu mesa desde que tienes uso de razón y ves lo que hay detrás de una bandeja. ¡Ole, ole y ole!!! ¡Viva Mérida y los extremeños!! Y no puedes evitar recordar, mientras te vas al centro de Benidorm en un bus nocturno, la carita que se le puso al pequeño cuando le dijiste "bueno encantada de conocerte, mañana ya nos vamos" y él responde..."¿que ya se van? ¿Ya no las voy a volver a ver más?", y se queda jodido, que te lo digo yo. ¡Ah! y eso del plural lo utiliza para disimular, que lo sé yo... Y no puedes evitar pensar que ya no le vas a pedir un sandwich mixto ni le vas a ver como se acerca a tu mesa y te dice "¿todo bien?"

Pero le has engañado, jeje, y al día siguiente vuelves y se le pone una cara de... ¿qué estoy viendo? y sus labios se estiran ligeramente hasta convertirse en una sonrisa angelical. Y esta vez, claro tienes que comer y dices "buas hoy le sorprendo" y le pides una ensalada. Cuando acabas de zampar, le pides la cuenta y piensas "¿le escribo mi número en la factura y le dejo la propina encima?", pero piensas que qué sentido tendría si te vas en unas horas. Y, ¿a qué no sabéis que guardo de él? Un paquete... no, no una bronca que me echara por comer poco, ni tampoco un paquete merienda, no no... Un paquete de chicles "Trident Splash de Menta". Sí, lo miré por todos los lados, y su móvil no está escrito. Hombre, pienso que no le dio tiempo a escribirlo... Digo yo...

Y como dicen que no hay dos sin tres, y que algún día en la vida tienes que caer bajo, allí que me plantaré a ver que ocurre con ese chaval del que digo y reitero que: "Nadie como tú, todos como nadie". Ese es mi camarero favorito... Alberto.

martes, 4 de septiembre de 2007

El “espárrago” de la vida....


Alguien dijo un día que “los amigos son como trocitos de tocino en la ensalada de la vida”. Algunas piezas de esa ensalada llenan más tus enormes ganas de vivir la vida. Por ellos, quizás, te pones guapa, sonríes más y como siempre esperas un piropillo como buena fémina.... pero a veces no llegan, y te das cuenta que en ese circulo de amistades no tienes sexo, eres un ángel más.

¿Hay sensación más bonita que el buen feeling con un amigo? No. Lo malo es si el feeling acaba cuando empiezas a errar. Sí, cuando crees que en tu vida has escrito una frase con errores, y necesitas tacharla para que todo siga igual. Pero... quizás nada siga igual. Y quieres poner de tu parte para que la mente adquiera esa forma que tan comúnmente se conoce como... ¿memoria de pez?

Pero lo más bonito quizás, es sentir esa admiración por tus amigos, claro siempre te conviertes en la fan número uno de uno de ellos, no porque te pueda hacer gracia, ni caer mejor, simplemente porque tienes muy buen rollo con él. Y vas a verle jugar y lo animas, y tienes cachondeo que si juegas mal, que si tienes que correr más, que si patatín que si patatán, y te echas unas risas con él. Unas risas sobre las que piensas algunas noches, y dices entre sueños “¡como voy a echar de menos estos momentos!”.

Sí así es la vida, a veces nos damos cuenta de las cosas, una vez nos hemos comido esa parte de la ensalada que daba sabor a la vida. Y a veces pienso, qué será de mi, en el futuro, sin poder reírme con ese chico que un día dijo... “Bienvenido a la incertidumbre cariño ^^...”